miércoles, 29 de agosto de 2012

Semana 1: Metodología de la Investigación

Investigación científica

La metodología depende de los postulados que el investigador considere válidos —de lo que considere objetivo de la ciencia y del conocimiento científico—, porque será mediante la acción metodológica como recabe, ordene y analice la realidad estudiada.
No existe una metodología perfecta, por lo que muchas veces concurren mezcladas en relación simbiótica. La validez otorgada al uso de uno u otro método vendrá dada por el paradigma científico en el que se sitúe.
Como metodología científica, la heurística es aplicable a cualquier ciencia e incluye la elaboración de medios auxiliares, principios, reglas, estrategias y programas que faciliten la búsqueda de vías de solución a problemas; o sea, para resolver tareas de cualquier tipo para las que no se cuente con un procedimiento algorítmico de solución. Según Horst Müler: Los procedimientos heurísticos son formas de trabajo y de pensamiento que apoyan la realización consciente de actividades mentales exigentes. Los procedimientos heurísticos como método científico pueden dividirse en principios, reglas y estrategias.
  • Principios heurísticos: constituyen sugerencias para encontrar —directamente— la idea de solución; posibilita determinar, por tanto, a la vez, los medios y la vía de solución. Dentro de estos principios se destacan la analogía y la reducción (modelización).
  • Reglas heurísticas: actúan como impulsos generales dentro del proceso de búsqueda y ayudan a encontrar, especialmente, los medios para resolver los problemas. Las reglas heurísticas que más se emplean son:
    • Separar lo dado de lo buscado.
    • Confeccionar figuras de análisis: esquemas, tablas, mapas, etc.
    • Representar magnitudes dadas y buscadas con variables.
    • Determinar si se tienen fórmulas adecuadas.
    • Utilizar números —estructuras más simples— en lugar de datos.
    • Reformular el problema.
  • Estrategias heurísticas: se comportan como recursos organizativos del proceso de resolución, que contribuyen especialmente a determinar la vía de solución del problema abordado. Existen dos estrategias:
    • El trabajo hacia adelante: se parte de lo dado para realizar las reflexiones que han de conducir a la solución del problema : hipótesis.
    • El trabajo hacia atrás: se examina primeramente lo que se busca y, apoyándose en los conocimientos que se tienen, se analizan posibles resultados intermedios de lo que se puede deducir lo buscado, hasta llegar a los dados.

No hay comentarios:

Publicar un comentario